AUTOCOMPLACENCIA

Mal vamos cuando quien nos gobierna deja de vernos como ciudadanos y solo nos ve como votantes

Asturias celebra merecidamente la reciente puesta en servicio del último tramo de la Autovía del Cantábrico. La culminación de ese eje transversal que nos separaba de la modernidad y que durante demasiado tiempo nos condenó a jugar en inferioridad de condiciones es hoy una buena noticia para todos pero más si cabe para quienes durante años han tenido que padecer ese cuello de botella que conectaba el oriente asturiano con Unquera. Por esa razón si alguien ha de colgarse alguna medalla hoy han de ser los miles de asturianos que durante décadas han soportado estoicamente las obras, los atascos, los retrasos y las promesas incumplidas.

Pero hoy el Presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, visitó Asturias tratando de convencernos de que han sido él y los suyos quienes han hecho posible que esta importante vía esté en funcionamiento. Decía Ortega que “el progreso no consiste en aniquilar hoy el ayer, sino, al revés, en conservar aquella esencia del ayer que tuvo la virtud de crear ese hoy mejor”. Rajoy sin embargo de un plumazo ha querido dejarnos sin pasado, de la misma manera que se empeña en obligarnos a ver un presente que el ciudadano de a pie no percibe. Tan malo es negar una crisis como empecinarse en decir que ya hemos salido de ella, y si no que se lo diga a los 96.000 personas desempleadas que hay en Asturias.

La autocomplacencia de Mariano Rajoy y de su partido poco o nada ayuda a paliar el descrédito que hoy en día tiene la actividad política. Mal vamos cuando obviamos que ante nosotros están ciudadanos que esperan respuestas a sus problemas y cuando han dejado de ver a los asturianos como hombres y mujeres y solo nos ven en clave electoral: Dejan de vernos como personas para considerarnos meros votantes. Nos desposeen de nuestros derechos de ciudadanía para atendernos con la displicencia con la que los déspotas atienden a sus súbditos.

Es bueno recordar que independientemente de quien ponga la primera o la última piedra de una obra, el compromiso se demuestra a lo largo de todo el proceso y en eso los socialistas, con los números en la mano, le sacamos mucha ventaja a la derecha. No solo por la Autovía del Cantábrico sino también por simultanear esta con multitud de obras trascendentales para esta tierra y que hoy se encuentran paradas y a la espera de decisión y compromiso del gobierno del PP.

Gijón ya no puede seguir perdiendo más el tiempo. No podemos seguir inmersos en la autocomplacencia de ese tándem letal de las dos derechas (Foro-PP). Hoy más que medallas para un presidente que aún no ha decidido si sube o si baja, esperábamos respuestas y compromisos con la eliminación de la barrera ferroviaria, con los accesos a El Musel, con la autopista del mar, con la llegada del AVE y, en definitiva con todo aquello que puede hacer de esta tierra un lugar mejor, más atractivo y en el que poder vivir y trabajar en condiciones dignas.

Rajoy nos deja en Asturias su autocomplacencia y, una vez más, se lleva la esperanza y la cartera rumbo a Galicia.

José María Pérez López

Candidato del PSOE a la Alcaldía de Gijón