BUENA NUEVA

Artículo del concejal del Grupo Municipal Socialista, César González, publicado en el diario El Comercio.

“No hay nada más viejo en política que tratar de imponer la opinión propia a los demás”. Esta reflexión la realizó José María Pérez, Portavoz del Grupo Municipal Socialista, el pasado viernes tras las declaraciones de concejales de Podemos que trataban de descalificar la posición de nuestro grupo sobre el PGO tildándola de “vieja política”.

En ese cantar del contraste entre lo viejo y lo nuevo estamos instalados en la casa consistorial en los últimos meses. Pero no se trata de un conflicto entre lo “nuevo” y lo “viejo”, sino de no dejarse engañar por las apariencias porque detrás de un cascarón nuevo puede haber algo muy antiguo y viceversa.

Es legítimo que una mayoría del Pleno haya votado a favor del planeamiento del partido de Cascos que, casi sin variaciones, viene defendiendo el partido de Álvarez Cascos desde hace 3 años. Igual de legítimo que rechazar una propuesta en la que no han querido recoger las obligaciones legales que venimos recordándoles desde hace meses y que les han trasladado desde otras administraciones. Igual de legítimo que es reivindicar que no se toquen dos industrias tan importantes como Juliana y Duro Felguera, cuyo espacio se incluye como área a transformar con nuevos usos o discrepar, por más que otros piensen que tienen razón por el único hecho de ser más.

La posición de los socialistas en relación a este documento se ha basado en el trabajo de muchas personas de diferentes profesiones y cualificaciones que han dedicado buena parte de su tiempo a analizar el contenido de la versión que nos entregaron el verano pasado. Ese trabajo permitió, entre otras cosas, que El viernes 19 el Grupo Socialista preguntó en la Comisión de Urbanismo por la recalificación de una gran parcela ligada a la finca Bauer que permitía incrementar en 38 el número de chalets del urbanizable Infanzón. Ni el gobierno ni nadie quiso explicarlo pero tampoco ni de el resto de grupos presentes quisieron indagar más sobre un cambio que afecta a una de las propiedades más conocidas de Gijón. Ni siquiera quienes salieron en prensa hace un mes diciendo que había que suprimir ese urbanizable que crecía en este documento.

Debió de ser razonable la labor hecha cuando David Alonso, concejal de Podemos, señaló en el Pleno de enero que “sin que sirva de precedente” iba a defender al Partido Socialista en relación al debate sobre el PGO porque “aún con todas la diferencias que pueda tener, ellos presentaron una propuesta, creo que son unos 20 folios, sobre lo que opinaban del PGO”, en alusión al informe presentado en la Comisión Especial creada para su estudio.

El tiempo ha demostrado que el contenido de aquel documento estaba bien fundamentado. Sólo así se explica que en tiempo de descuento, y con un procedimiento insólito, se hiciese un trueque de fichas urbanísticas relativas a las instalaciones industriales y la finca Bauer ¿Qué fichas se modifican? No se sabe muy bien. Fue la pregunta que realizó nuestro Portavoz y la Alcaldesa respondió “las que haga falta”, concepto jurídico de gran precisión y que transmite gran seguridad como puede verse.

¿Por qué no se cambiaron esas fichas antes de llegar al Pleno? Buena pregunta. En mi opinión, porque nadie tuvo interés en ese cambio hasta que el Grupo Socialista lo denunció públicamente (hablarlo en la Comisión del día 19 no fue suficiente).Parece que el miedo a verse en la foto junto a Rodrigo Rato hizo posible en cuestión de minutos lo que durante meses decían que era imposible e innecesario.

También resulta inoportuno, como viene diciendo el PSOE, que un Plan con miles de folios sea entregado a los grupos con menos de una semana de antelación para su estudio ¿Dónde queda la transparencia? ¿Eso es buena política? Me temo que no. El afán por agotar los tiempos, la obsesión por evitar reuniones donde todos expusieran sus propuestas o la negativa a facilitar una relación de los cambios efectuados han sido el terreno perfecto para colar de tapadillo y tramposamente cambios que pueden suponer grandes beneficios como el denunciado respecto a la empresa vinculada a Rato.

Si todo esto lleva el sello de lo nuevo y la novedad cuenta con la bendición del Foro de Cascos y el PP de Rajoy, habrá que ver que es lo que hay dentro del cascarón. Mientras tanto, seguiremos esperando al Mesías que nos ilumine con su Buena Nueva. Estamos en Cuaresma.