Gijón, un paciente en mal estado

  • Artículo del portavoz del Grupo Municipal Socialista, José María Pérez, publicado hoy en El Comercio

¿Cuál es el estado de nuestro municipio? Para mí es malo porque considero que el gobierno Carmen Moriyón no cumple con sus obligaciones y no da respuesta a los problemas ciudadanos. Y no es una cuestión derivada de la crisis o de la escasez de recursos municipales: es la consecuencia de la falta de compromiso con su trabajo y de la inexistencia de proyecto alguno para construir el Gijón del futuro.

Cada año utilizan un porcentaje menor del presupuesto de la ciudad (55 millones sin utilizar en 2015) lo cual conlleva una reducción automática del presupuesto del año siguiente. El Plan de Choque social aprobado en el verano de 2015 está paralizado y el 80% de sus recursos continúan en el cajón pese a los problemas sociales que vivimos. La calle Brasil ha sufrido sus terceras inundaciones en 15 meses mientras el gobierno ni siquiera ha contratado la redacción de los proyectos técnicos para su reparación. Los vecinos de Francisco Eiriz siguen sin ser compensados por los problemas que les causó el ayuntamiento en la rehabilitación de sus viviendas. Los emisarios submarinos del saneamiento están en mal estado y vierten las aguas junto a las playas sin que exista aún proyecto para su reparación a pesar de que Moriyón reconoce que lo sabe desde hace 2 años. Muchas calles de nuestros barrios están en situación lamentable y, sin embargo, el partido de Álvarez-Cascos solo ha sido capaz de utilizar el 10% del presupuesto para inversiones. El desempleo es nuestro principal problema, pero los concejales foristas no han puesto en marcha ningún programa con recursos municipales y se limitan a realizar aquellas acciones que paga el Principado. Y podría seguir relatando más y más ejemplos de situaciones que podrían corregirse y no se han abordado, de incumplimientos de compromisos de la Alcaldesa y sus concejales, de incapacidad para atender las necesidades de nuestros vecinos y vecinas.

Carmen Moriyón puede ser buena cirujana, cosa que no discuto, pero no está siendo una buena Alcaldesa. Plantearse su labor como una mera respuesta a los problemas del día es hacer mal su trabajo. Carecer de proyecto de ciudad es, además, una temeridad que cercena el futuro. Y esta ciudad necesita un giro de 180 grados y que la Alcaldía asuma su responsabilidad, planifique su trabajo y de la cara. Sin eso, el estado del municipio, nuestro paciente, seguirá siendo malo.

 

 

SOS La Calzada

Artículo del artículo del concejal César González publicado hoy en La Nueva España

15:22 horas de la tarde del pasado jueves. A punto de salir por la puerta de casa recibo una llamada: “César, se nos están inundando los locales otra vez y aquí no aparece nadie”. Esta llamada de auxilio procedía de una comerciante de la calle Brasil que volvía a ver, 15 meses más tarde, como su negocio y los de los alrededores quedaban anegados. No fue la única en un  cuarto de hora fatídico para estos vecinos y vecinas.

Un episodio similar se produjo el 13 de junio de 2015, el mismo día y a la misma hora en la que los concejales y concejalas de la actual corporación municipal tomábamos posesión de nuestra acta. Por aquel entonces se nos explicó que la lluvia había sido muy intensa, que había pleamar y que el crecimiento de la red de saneamiento en la zona Oeste había provocado el colector de la calle Brasil no diera abasto. ¿Solución? Según los anteriores responsables de la Empresa Municipal de Aguas, ante el crecimiento de la red en la zona Oeste, la solución pasaba por la construcción de un pozo de tormentas en la Playa de L’Arbeyal. También se nos dijo que ya era una inversión prevista para este mandato y que no se acometió con anterioridad por aquello de racionalizar el gasto.

Tanto la explicación como la solución aportada pueden parecer razonables. El problema reside en que la Empresa Municipal de Aguas (EMA) tiene una hucha, según datos de diciembre de 2015, de casi 28 millones de euros, lo cual hace difícil explicar a nadie que se estuviera esperando a acometer esta obra para no gastar más de la cuenta. Más aún si tenemos en cuenta que una obra de esas características, entre tramitación, redacción y ejecución de proyecto, puede llevar en torno a cuatro años.

Pero el problema no reside únicamente en la visión austericida de Moriyón y su equipo. También en una incapacidad de gestión que ha tenido su máximo exponente en la Empresa de Aguas. Incapacidad que se demuestra en que, ya con una renovada dirección, hasta el próximo jueves no se aprobará la licitación de la redacción del proyecto. 15 meses hemos tenido que esperar para situarnos en el punto 0 de un proceso que, entre redacción del proyecto, adjudicación y ejecución de la obra, puede alargarse, si no hay ningún contratiempo, 4 años.

Esa incapacidad de gestión también ha motivado que Moriyón y su equipo no tomaran la una decisión necesaria para la mejor marcha de la EMA: el cese de la anterior dirección. Tuvo que ser la salida por voluntad propia del anterior gerente la que motivara el cambio en la dirección de la empresa.

Varios frentes son los que tiene abiertos la EMA en la ciudad y a los que tendrá que hacer frente la nueva dirección. Teniendo en cuenta que lo relativo a la depuración en la cuenca Este, tal y como ha expresado la Alcaldesa en varias ocasiones, depende fundamentalmente del gobierno de España, no resulta complicado concluir que dar solución a los problemas de saneamiento en la zona Oeste debería ser prioritario para Moriyón. Aquí no dependemos de ninguna otra administración. Vecinos y comerciantes de La Calzada no pueden esperar más. Sra. Alcaldesa, atienda la llamada de auxilio que le están lanzando.

Gijón es Cimavilla, no Nueva York

  • Artículo de la concejala, Lara Martínez, publicado en el diario El Comercio

Que Carmen Moriyón y su equipo han perdido el norte, literal y metafóricamente, hace ya mucho tiempo que es un hecho. Realmente dudo que en alguna ocasión hayan tenido más norte que el de utilizar una institución como el Ayuntamiento para gloria propia, pero es eso es harina de otro costal…

Lo grave para Gijón es que de la mano de los foristas ha emprendido un camino de difícil retorno cuyo culmen tendrá lugar el próximo jueves, 8 de septiembre. Ese día la pérdida metafórica del norte se hará literal.

Ese día comienzan las fiestas de Cimavilla. Las fiestas del único barrio de la ciudad que ha sido testigo de todos y cada uno de los días de sus más de 2.000 años de historia. De Noega a Gijón. De un barrio cuya personalidad propia es innegable, cuyas calles atesoran historias de pescadores y cigarreras, de artistas y artesanos, de comerciantes y hosteleros, de playos… Un barrio que representa la esencia más auténtica de la ciudad. Un barrio que reivindica hace ya tiempo una especial protección de su identidad que le aleje de los procesos de gentrificación que tanto daño están haciendo, procesos que “revitalizan” barrios tradicionales convirtiéndolos en zonas de moda y desplazando de sus calles a sus propios habitantes, incapaces de asumir el incremento del nivel de vida de la zona. Procesos que transforman espacios de vida e historia en elementos de especulación.

Ese día, ese 8 de septiembre, el gobierno municipal de Foro añade una muesca más a su propio tambor de incumplimientos y bajo el manto protector de Divertia promociona el evento Gijón Central Park, que tendrá lugar en el más que discutible adecuado entorno del Parque Isabel la Católica. Incumple con los hosteleros, aquellos a los que había prometido sumar a su actividad y no restar, desestacionalizar, promover actividades que no intercedieran en los negocios de aquellos que durante todo el año trabajan con el mismo ahínco. Incumple con Cimavilla, contraprogramando en la semana más especial del año para el barrio.

Incumplimiento tras incumplimiento, ocurrencia tras ocurrencia, este gobierno municipal está convirtiendo a Gijón en el exponente máximo de la transformación de una villa con personalidad propia y carácter en una ciudad más, tendente a la mediocridad, gris, similar a tantas otras que deben subirse al carro de la globalización porque carecen de identidad propia. Que nadie se equivoque. Gijón no es eso. A Gijón lo están convirtiendo en eso.

Así pues, ese día, ese 8 de septiembre, el equipo de la señora Moriyón ha decidido que el gijonés de a pie elija entre vivir la ciudad en su esencia, en su autenticidad, en el disfrute de sus tradiciones mantenidas con esfuerzo hasta nuestros días o disfrutar de un evento más, de aquellos que pueden disfrutarse en cualquier momento o lugar. No se lleven a engaño, el disfrute de ambos por igual no es imposible, solamente la incompetencia de quien desgobierna esta ciudad lo ha hecho así. Gijón es Cimavilla, no Nueva York.

La tozudez de los números

  • Artículo de la concejala socialista, Lara Martínez, publicado hoy en La Nueva España.

Me gusta la fotografía. La buena fotografía. Capta la belleza de un instante y te transporta a lugares idílicos. El octavo arte. Deleita los sentidos. Pero es eso, belleza efímera, reflejo de un instante que no siempre es lo que parece.

La fotografía del turismo en Gijón de los últimos años es precisamente eso, un bello reflejo interesado de algo que se encuentra muy lejos de la realidad. Lo primero que me planteé a la hora de enfrentar este artículo fue la dificultad que entraña transmitir algo que choca con lo que la vista percibe en un momento determinado en un lugar determinado. Fotografías en las que la muchedumbre se sale por el marco, puestas de sol salpicadas de sonrisas, San Lorenzo siempre con marea baja, sin nordeste, repleto de gijoneses y visitantes disfrutando de interminables jornadas playeras, la felicidad del verano, al fin y al cabo. Serotonina, endorfina y dopamina, las hormonas de la felicidad, en su máximo apogeo estival.

Sin embargo, frente a la percepción que algunos puedan tener y el humo que otros siguen empeñados en vender, las cifras son las que son. Gijón se descalabra turísticamente. Lleva meses en caída libre. Analizando los datos de la ciudad tanto de forma aislada como comparativamente, en el espacio y en el tiempo. Si se compara, según datos del INE (Instituto Nacional de Estadística) el mes de julio de 2015 con el de 2016, Gijón ha perdido 6520 visitantes. Si se compara el acumulado de viajeros de la ciudad entre los meses de enero y julio de 2015 y el mismo período de 2016, la ciudad ha perdido 10797, un descenso de un 5% en cifras redondas. Por otro lado, a estas alturas del pasado año, Gijón superaba en viajeros y pernoctaciones a ciudades como Santander, Vigo o León y la distancia con Oviedo era de un insignificante 2% (1200 viajeros). Sin embargo, en este 2016 Oviedo se ha consolidado como uno de los principales destinos de Asturias superando a Gijón en más de 12000 viajeros, diez veces más que hace sólo un año. Fuera de Asturias, nuestra ciudad ya ha sido superada como destino por las anteriormente citadas Santander, Vigo y León.

¿Casualidad? Rotundamente no. Lo que le está sucediendo al turismo en nuestra ciudad es, como en tantas otras cuestiones municipales, que ha llegado el momento en el que se hacen evidentes las consecuencias de 5 años de desgobierno de la señora Moriyón y su equipo. Llegaron a este Ayuntamiento haciendo continua referencia a la herencia recibida. Lo que se olvidaron de apuntar fue el rédito que iban a sacarle. Todas las herencias, mal gestionadas, se acaban. Y Gijón agoniza como destino turístico y mucho más, como destino de calidad. La inercia con la que se ha trabajado en un sector estratégico para la ciudad como es el turístico se acaba. En 2011, cuando Foro Asturias llegó al Ayuntamiento, tocaba ponerse a trabajar fuertemente en un sector en el que Gijón era referente, ejemplo a nivel nacional de transformación de ciudad industrial hacia el turismo, convertido en elemento de diversificación económica que impulsaba una transformación urbanística de la ciudad para convertirla en un referente de destino turístico urbano, planificado todo ello desde un modelo de desarrollo local integral. Hoy cinco años después, sus gestores deberán releer este párrafo una y otra vez para intentar captar de qué estamos hablando.

Gijón no tiene proyecto de ciudad, por tanto, es imposible que lo tenga como destino turístico, va a la deriva y ha sido convertida en una ciudad mediocre, gris y sin carácter. Gijón ya no tiene sal.

En defensa de nuestra sanidad

Artículo publicado el lunes 25 de julio de 2016 en La Nueva España por Carmen Eva Pérez Ordieres, diputada del PSOE en la Junta General.

  • En defensa de nuestra sanidad. Carmen Eva Pérez. LNE 25-07-2016

    Las bondades del sistema sanitario asturiano frente a quienes buscan dañarlo

Ocho de cada diez personas que lean este texto pensaran que el sistema sanitario público as­turiano es bueno o muy bueno. Este dato lo aporta la encuesta denominada “Barometro Sani­tario” que cada año ofrece datos acerca de la opinion de los usuarios sobre los subsistemas sanitarios del territorio español. Desde hace varios años el siste­ma asturiano se encuentra entre los mejor valorados por la ciudadanía.

Esta opinión ha sido igual­mente trasladada por gran parte de los setenta comparecientes ante La comisión de investiga­ción de Listas de Espera que se sigue en la Junta General del Principado de Asturias. Estas personas, que en su mayor parte trabajan en la sanidad asturiana, han puesto de manifiesto que te­nemos un gran sistema, de gran calidad en la prestación del ser­vicio, incluso alguno de ellos se ha encargado de decir a los par­lamentarios que traslademos  la ciudadanfa confianza en el sistema, que le traslademos algo mas que un titular erróneo. que sedes y retos que superar, como todas las de nuestro entorno.

Expertos de fuera de nuestra comunidad autonoma como el presidente de Ia Federación de Asociaciones en Defensa de Ia Sanidad Publica, el señor Sánchez-Bayle, han manifestado en esa comisión que el sistema sa­nitario asturiano es envidiado fuera de nuestro territorio.

Los propios datos que publi­ca el Sistema Nacional de Salud y que permiten comparar los sistemas que coexisten en el te­rritorio nacional ponen de ma­nifiesto que las listas de espera asturianas, por utilizar un valor que posibilita analizar la calidad de un sistema aunque no sea ni el único valor, ni siquiera el mas indicativo, evidencian que, comparativamente hablando, Asturias arroja datos muy favo­rables respecto a la mayor parte de comunidades autónomas.

Si la opinion de más del ochenta por ciento de los usua­rios es positiva, la de los trabajadores también lo es: los exper­tos envidian nuestro sistema y los datos arrojan valores favora­bles. Usted a estas alturas de la lectura debería estar preguntán­dose por qué existe interes por parte de algunas personas con proyección social en trasladar datos negativos sobre algo que todo parece indicar que funcio­na, y bien. Las razones, supon­go, son múltiples: unos lo harán por hacer prevalecer su modelo mas cercano a la prestación de la sanidad por el ámbito priva­do, otros lo haran por dañar al Gobiemo asturiano… En cual­quier caso, unos y otros, todos los que se empeñan en trasladar una imagen distorsionada y falsa de la calidad de la sanidad asturiana, a quien acaban da­ñando es al propio sistema sani­tario, es decir, a usted y a mí, que somos sus usuarios. Todos los esfuerzos y energías que el sistema tiene que estar destinan­ do a defenderse de la causa ge­neral que se le ha abierto en for­ma de comisión de investiga­ción son esfuerzos y energías que le debilitan, es perfecta­mente comprensible. Esta comi­sión de investigación suena a lo que es, no permita que le enga­ñen. Es un intento de desacredi­tar la sanidad asturiana, no es un intento de mejorarla, estaba pensada para dañar al sistema y, de esa forma, dañar al Gobier­no: que nadie trate ahora de ocultar su intención.

Si todos los datos son favora­bles, ¿quiere esto decir que el sistema es perfecto, que no tiene que mejorar? La respuesta rotunda es no. El sistema sanita­rio debe enfrentarse a continuos retos ante una población con una media de edad cada vez más elevada, con enfermedades más cronificadas, con una ciu­dadanía cada vez más exigente y consumidora de servicios sanitarios. La sanidad asturiana tiene necesidades y retos que superar, como todas las de nuestro entorno. No en vano se han sucedido varios años de continuos recortes impuestos desde el Gobierno central y que han afectado sobre todo a los servicios públicos.

La apuesta del Gobiemo asturiano por la sanidad parece en todo caso clara. En los peores años de la crisis se opto por la cons­trucción de un hospital, el HU­CA, del que un compareciente dijo en la Comision: “Es un hospital puntero y referencial que ha desbordado positiva­ mente incluso las expectativas de los especialistas”.

Si su opinion es favorable y se siente orgulloso de la sanidad por la que usted también ha lu­chado, no permita que nadie le haga dudar de ello, y recuerde que su impresión está avalada por lo que piensan los profesio­nales, los expertos de dentro y fuera de nuestra comunidad, por los datos que ofrecen organis­mos imparciales. Si usted es uno de esas ocho de cada diez personas que piensa que la sani­dad publica asturiana es buena o muy buena, sepa que esta en lo cierto y defiéndala, porque es suya.

Polos opuestos

Artículo de opinión del concejal César González publicado en El Comercio el domingo 24 de julio de 2016.

El pasado 25 de abril se cumplieron 30 años de la aprobación de la Ley General de Sanidad. Una ley que sentó las bases para la construcción de un sistema de salud de cobertura universal, público, de calidad y acceso gratuito.

Fue la decisión política de un gobierno socialista con un ministro de Sanidad histórico, Ernest Lluch, quien plasmó el mandato constitucional de protección a la salud como un elemento básico en el bienestar individual y de justicia social. por cierto, la mano derecha del añorado político catalán en ese proceso fue un médico gijonés nacido en El Natahoyo, el doctor Pedro Sabando.

No se trata de “vivir de rentas pretéritas”, tal y como señalaba días atrás Estefanía Puente, concejala de Podemos, quien venía a decir que esta ley y otros logros del estado del bienestar son únicamente fruto de la lucha colectiva; algo por otra parte, muy común en esta “nueva izquierda” que no acaba de asimilar que el PSOE es ese partido que ha convertido, desde las instituciones, en derechos básicos e irrenunciables la educación, la sanidad, las pensiones y los servicios sociales.

Pero hablemos del presente con los datos en la mano. el gobierno asturiano se caracteriza por estar a la cabeza en nuestro país del gasto sanitario con unos 1.500 euros por habitante al año. Dicha inversión lleva detrás una importante apuesta por lo público ya que, de los 1.500 millones de euros destinados a sanidad en nuestra región, solo el 0,2% es derivado a recursos privados puros, cuando la media española está en el 18%. Una importante apuesta por una sanidad pública y de calidad a la vez que se hace frente a los brutales recortes del gobierno de Rajoy.

Lo curioso del asunto es que en Asturias el partido de la tijera encuentra en Podemos un socio con el que comparte posiciones y argumentos en materia sanitaria. Así queda patente día tras día en la Junta General del Principado, y así se pudo ver en el último Pleno municipal en Gijón cuando PP y Podemos coincidieron a la hora de votar una proposición sobre las listas de espera. Es curiosa la atracción entre polos tan aparentemente opuestos, pero no nueva. Ya hace 30 años el bueno de Ernest Lluch fue cuestionado por la derecha más retrógrada y por la que se autodeterminaba “verdadera izquierda”. Hoy nadie cuestiona la Ley General de Sanidad.

Que no Mario, que no, que el rival no somos los socialistas

Articulo publicado en La Nueva España de Gijón

Han pasado las segundas elecciones generales en seis meses y algunos siguen como si nada, repitiendo los mismos eslóganes, empeñados en ignorar quien gobierna y obsesionados con la oposición socialista. Pues así mal vamos si se quiere cambiar una realidad que no gusta. La consecuencia de esta estrategia ha sido más derecha, con Rajoy triunfante y ganando diputados.

Que no Mario, que no, que el rival no somos los del PSOE. Has pedido el voto a los socialistas de corazón para facilitar que la derecha gobierne esta ciudad bloqueando cualquier opción de cambio, y sigues empeñado en dedicar tus energías a criticarnos como si el partido de Cascos no llevase 5 años gobernando Gijón. Encabezas una organización que ha “delegado” la gestión de sus políticas en Carmen Moriyón, que fue a las elecciones diciendo que era “ella o una coalición de radicales”, pero resulta que no hacen nada de lo que les pides y ni te molestas en denunciarlo.

Que no Mario, que no, que el problema no somos quienes estamos en la oposición. Tienes la piel muy fina y no aceptas que digamos lo que pensamos, y así es difícil poder hacer cosas juntos. Crees que puedes descalificar a otros pero te molestas cuando alguien pone en evidencia tu silencio ante los problemas que se agolpan en nuestro ayuntamiento. Y si quienes lo expresan son vecinos o vecinas afectados por la mala gestión municipal, los descalificáis diciendo que “enredan”, que no son constructivos. Pues no lo has entendido compañero: dicen en alto lo que miles de gijoneses piensan y es que esta ciudad no puede seguir así.

Que no Mario, que no, que cambiar la sociedad no se puede hacer con una minoría que quiere imponer su voluntad al resto. Tuvimos elecciones municipales hace un año y las urnas arrojaron un resultado casi igual para FORO y PSOE, con ligera ventaja de la candidatura de Moriyón. Vosotros quedasteis terceros habiendo obtenido los socialistas una diferencia de más de 5.000 votos respecto a la candidatura que tú encabezabas. Sin embargo, no aceptaste el resultado y sólo te servía un acuerdo si los demás nos “rendíamos” ante tu supuesta autoridad, la que no te dieron los votantes. Pero así no se puede construir nada positivo. Así sólo se generan diferencias, que aumentan con el tiempo mientras la derecha se fuma un puro viendo el espectáculo.

Que no Mario, que no, que con el honor de las personas y la dignidad de una organización y sus electores no se juega. Esa ha sido siempre la estrategia de la derecha más reaccionaria, que siempre descalificó y vituperó a nuestras candidaturas ante la falta de argumentos para cuestionar nuestras propuestas. Esa es la estrategia de los cobardes, que ocultan sus verdaderas razones tras una máscara de supuesta indignación o defensa de unos valores que son antitéticos con la citada estrategia. Pero, además, eso también es vieja política, tan antigua como la lucha por el poder que describe Maquiavelo.

Que no Mario, que no, que seguir el reguero de ataques de la derecha y hacer su discurso no transforma la realidad, solo la prepara para que gane esa derecha, y tú te has sumado de modo entusiasta a cada crítica que han hecho a lo realizado en Gijón para justificar que les entregaste el gobierno municipal. Sin embargo, la coartada se desmonta según pasan las semanas y la mala gestión de FORO es más evidente. Quizá te deberías preguntar si colocarte al lado de los de Rajoy y sus socios locales no les está beneficiando. Humildemente, me atrevería a decir que tu obsesión con nosotros sólo sirve para potenciar las opciones más conservadoras y echar por el desagüe el enorme caudal de cambio que se reflejó en las urnas en las últimas municipales, como ya se vio en las elecciones del pasado 26 de junio.

Que no Mario, que no, que así sólo se destruye y se limitan las opciones para la gran mayoría de la ciudadanía. Durante estos 5 años de gobierno de Carmen Moriyón la ciudad ha vivido de la inercia y de la denostada “herencia recibida”, esa que aportó 20 millones a las arcas municipales por la gestión socialista anterior a 2011 sin que hayan sido capaces de utilizar apenas nada. Y han sido quienes viven en los barrios, las personas con más necesidades, la gran mayoría de la ciudad, los que más han sufrido las consecuencias de este abandono. Y mientras tanto empleas más tiempo en escribir sobre los socialistas y contra nosotros que en hablar de ese gobierno del que presumes que está casi a tus órdenes.

Que no Mario, que no, que negarte a un acuerdo por si otro partido puede ser mejor visto por la ciudadanía en caso de acceder al gobierno es justo lo contrario a lo que dices defender. Es la vieja política de quienes anteponen sus intereses partidarios y personales a los de la mayoría de los hombres y mujeres.

Para una mayoría de personas de Gijón el rival es la derecha que ha sometido este país al mayor recorte de prestaciones públicas y libertades desde 1977 y cuyos socios locales están en el gobierno porque no quisiste dialogar. Seguir buscando elementos de divergencia como haces solo la beneficia, y la estrategia de cuanto peor mejor nunca ha traído más que problemas y conflictos que repercuten negativamente en el conjunto de la ciudadanía.

 

Lara Martínez es concejala del Gr. Municipal Socialista del Ayuntamiento de Gijón

Artículo publicado en La Nueva España de Gijón que puedes consultar también siguiendo este enlace ➡️ http://suscriptor.lne.es/suscriptor/gijon-opinion/2016/07/18/mario-rival-socialistas/1957897.html