Delante_del_Museo_Jovellanos

La visión de la política de José María Pérez es la de alguien a quien preocupa encontrar el mejor camino entre lo que se tiene en la cabeza y lo que se puede levantar sobre el suelo para construir un estado de cosas que mejoren la realidad para el conjunto de los ciudadanos. Así de sencillo.

Su biografía política no está marcada por ningún antecedente de militancia familiar ni por ninguna experiencia histórica más o menos convulsa, sino por la temprana y vaga conciencia de que, en la escala más cotidiana, había necesidad de que algo cambiara y de que alguien tenía que cambiarlo.

Esa pulsión por hacer es tan fuerte como su conciencia de la realidad. El mayor de los tres hijos de una limpiadora y de un operario de la construcción supo desde el principio que si algo quería, tenía que ganárselo él mismo. Echó horas con su padre, a ras de suelo, como luego las echaría en otros trabajos, y algunos años más tarde, mientras aún estudiaba Economía, montando con pocos recursos y mucho ingenio su propia pequeña empresa. También aprendió, a base de becas, cómo un Estado socialmente sensible tiene el deber de echar una mano para garantizar la igualdad de oportunidades.

A finales de los años 80, empezó a militar en Juventudes Socialistas. Fue ahí, en los tiempos en los que Tini Areces emprendió la transformación de Gijón, donde dice haber aprendido realmente hasta qué punto la política pude cambiar lo más cercano. Y aprendió él mismo a llevarlo a la práctica. Primero, entre 1999 y 2012, en los mandatos de Paz Fernández Felgueroso como Alcaldesa, trabajando siempre en áreas relacionadas con la comunicación, la tecnología, la innovación y la empresa; más tarde, como diputado regional, una responsabilidad donde ha añadido a su experiencia la escala de región y la dimensión del legislador.

Con ese bagaje decidió presentarse como candidato a la Alcaldía de Gijón para las elecciones de 2015, con el respaldo de unas primarias, la experiencia acumulada y la urgencia de volver a la política municipal para traer al suelo de Gijón todas las ideas que tiene en su cabeza sobre una tierra “en la que la gente pueda tener una vida decente y digna dentro de su propia ciudad”.