El cambio: cómo atender las necesidades de las personas

Nosotros hablamos de cambio en el ayuntamiento para que este responda a las necesidades reales de las personas. Defendemos un cambio para que se prioricen los programas de empleo y de formación en vez de dedicar los recursos municipales a realizar pagos anticipados e innecesarios a los bancos. Queremos cambio para que se atiendan las necesidades sociales de miles de familias en riesgo de exclusión y no se deje el dinero en el cajón pese a que está disponible.

Hablamos de cambiar para que el ayuntamiento se comporte como una administración responsable y garante de los derechos ciudadanos en vez de actuar como una gestoría de visión alicorta y carente de proyectos de futuro, como ha sucedido en los últimos cuatro años.

Y hablamos de todo esto porque en Gijón las urnas han dibujado un Ayuntamiento en el que hay al menos 15 concejales y concejalas que representan a proyectos políticos que han demandado cambios en dirección similar a la que aquí planteo. De aquí al sábado 13 de junio trabajaremos para que esa mayoría sea la que decida el futuro de Gijón. Quienes tenían hasta ahora una mayoría de 14 (FORO+PP) ahora tienen 11 concejales, y ese es el reflejo de que se han quedado en franca minoría.

Y se llaman “nuevos” …

Lo anterior lo escribo tras escuchar hablar del cambio en términos de “los nuevos” y “los viejos” pero sin querer entrar en qué hacer o para qué. Es la reacción de la candidata de Álvarez-Cascos, personaje sobradamente conocido como paradigma de la renovación. Y habla así quien se presentaba ya hace 4 años como nueva aunque practicó el mismo estilo rancio de la vieja política de la que su jefe fue un destacado protagonista desde 1979. La responsable de que el Ayuntamiento de Gijón hubiese dado la espalda a los problemas reales mientras generaba división y crispación entre la ciudadanía.