La ataraxia cultural en Gijón

  • Artículo publicado por la concejala, Lara Martínez, en La Nueva España

Ataraxia: Estado de ánimo que se caracteriza por la tranquilidad y la total ausencia de deseos o temores.

Nada mejor para definir la forma de gobernar la ciudad de la señora Moriyón y su equipo. El gobierno tranquilo, indiferente, ausente de aspiraciones por mejorar Gijón y la vida de los gijoneses y gijonesas. El gobierno sin temores, cómodo, consciente de navegar unas aguas cuya corriente les lleva a completar un segundo mandato municipal como nunca imaginaron: apuntalados por la oposición de la oposición. Paradojas de la vida. Y de la “nueva” política.

Y en medio de esta inercia desidiosa, la alcaldesa hace como que se remanga y en un gesto al que ya nos tiene acostumbrados y del que obtiene habitualmente fantásticos resultados, hace como que afronta el proyecto de Tabacalera. Y hace como que está inmersa en una permanente búsqueda de consenso a cada paso que hace que da. Y hace como que ese consenso no se alcanzará sin las aportaciones de todos los agentes implicados en el proceso. Y hace como que recoge todas las impresiones recibidas. Y hace como que vive en una disposición permanente al diálogo. Y hace como que cada cambio de opinión responde solamente a las peticiones que recibe. Y hace como que tiene criterio. Y hace como que le importa.

Y mientras “hace como que” se “olvida de”. Se olvida, por ejemplo, de que lo primero que hizo cuando Foro Asturias llegó al gobierno de la ciudad fue excluir de los consejos de administración de las empresas municipales a la oposición. Se olvida de que sus concejales fueron los primeros y los únicos en cobrar dietas en estos consejos. Se olvida de que su concejal de cultura por aquel entonces arrasó con todo lo que le olía a progresista o a proyecto con pasado. Se olvida de que durante 5 años miró para otro lado mientras el edificio de Tabacalera se deterioraba inexorablemente. Se olvida de que mintió cuando utilizó el argumento del coste del proyecto para dejarlo en un cajón. 25 millones de euros, decía. Se olvida de que hace unos meses propuso unos usos para la Escuela de Comercio que se desmontan con lo propuesto esta semana para Tabacalera. Se olvida de que dicha Escuela abrirá en pocos meses y aún no se sabe qué usos albergará y lo que es aún más grave, cuál será su modelo de gestión. Se olvida de que la ciudad tiene más de 4.000 fondos pictóricos esperando destino. Se olvida de que Gijón necesita una política cultural.

Gobernar significa tener criterio, dando cabida, por supuesto, a las aportaciones recibidas, pero siempre con una visión global de la ciudad. La ciudadanía tiene el derecho de proponer pero el gobierno tiene el deber de disponer porque es su responsabilidad conocer todos los recursos de la ciudad y organizarlos coordinadamente.  Todo lo demás es improvisar, perder y hacer perder el tiempo.

Señora Moriyón mientras hace como que gobierna buscando el consenso no se olvide de que no todos nos lo creemos.