La sanidad pública no es un negocio, es un derecho

Gijón necesita un gobierno fuerte, capaz de pelear en cada momento por los intereses de su ciudad, alejados de otros intereses partidistas o electoralistas. La razón máxima de un buen gobernante ha de ser siempre la del beneficio de su ciudad y sus habitantes.

En ese contexto, José María Pérez reprocha la actitud de la actual alcaldesa y asegura que ha dejado el timón de la ciudad a su suerte durante tres años y ahora que ya no tiene tiempo de maniobrar trata de buscar culpables más allá de su propia incompetencia. Lejos de dar respuesta a los problemas reales de los ciudadanos, cada día se inventan un nuevo conflicto.

HOSPITAL DE CABUEÑES

José María Pérez señala que “esto no es un tema de permuta de parcelas, es una cuestión de prioridad y compromiso político”.

El candidato socialista a la alcaldía asegura que la ampliación de Cabueñes es el proyecto más ambicioso en materia sanitaria en Gijón y que permitirá mejorar la atención hospitalaria pero también la atención primaria. El ayuntamiento debería ser el primero en sumarse a ese proyecto y en exigir a la administración regional que salga adelante. Según Pérez el proyecto de ampliación generará una inversión del entorno de los 100 millones de euros.

El Plan general establecía que esos terrenos a los que se refieren tendrían la consideración de sistemas generales sanitarios precisamente para permitir la modernización del hospital.  El Ayuntamiento tiene la obligación de cumplir lo que viene diciendo, que el Plan en vigor es el de 2011 y por lo tanto ha de poner esos terrenos a disposición del Principado una vez que sean entregados al ayuntamiento de Gijón por los constructores que están afectados.

“La solución a los terrenos de la ampliación de Cabueñes no le cuesta dinero al ayuntamiento. Solo le cuesta voluntad y compromiso y Carmen Moriyón parece carecer de ambas”.

HOGAR DE CEARES

“Los vecinos reclaman un espacio y el Principado manifestó hace un año y por escrito su voluntad de ceder ese espacio pero el gobierno de Moriyón no se ha dignado ni tan siquiera a contestar, no ha movido ni un papel. Debían estar esperando a que los problemas se solucionasen solos”.